miércoles, 15 de enero de 2014

MOTIVACIONES PARA LEER MEJOR

     1º.- Leer con los ojos:
     La mayor parte de nosotros estamos acostumbrados a leer “pronunciando lo que leemos”.
     El hecho de pronunciar, “frena” la rapidez lectora.

     DOS CIFRAS SORPRENDENTES:
     - El lector silencioso puede leer veintisiete mil palabras por hora.
     - Si este mismo lector tiene que hacerlo en voz alta, podrá leer unas nueve mil palabras a la hora.

     ¿POR QUÉ LEER RÁPIDAMENTE?
  • Porque a mayor rapidez, mayor es la comprensión lectora.
  • No se trata de batir “récords”, sino de leer lo más rápido posible, tratando de comprender también lo más rápido posible.
  • Vocalización: Es mover los labios y pronunciar en voz baja, lenta y penosamente.
  • Labialización: Movimiento de labios y ojos sin emitir sonidos.

     ¿CÓMO EVITAR “CUCHICHEAR” LAS PALABRAS?
  • Colocarse un lápiz en la boca.
  • Colocar el índice y el pulgar sobre la garganta y cuidar que no se produzca ninguna vibración.

     Evitar retrocesos inútiles en la lectura.

     Si os encontráis con algún vocablo desconocido, lo mejor es seguir leyendo. Ocurre frecuentemente que el texto que sigue aclara el significado de la palabra desconocida.
     “A sus doce años, Miguel estaba aún tocado por la onicofagia. Esta manía consiste en roerse las uñas; es bastante común entre los niños, pero en Miguel alcanzaba caracteres inquietantes”.

¿Qué hubiera ocurrido si nos hubiéramos parado a mirar en el diccionario la palabra onicofagia?

     ¿Cómo evitar retrocesos en la lectura?:
  • Controlando el tiempo (cronómetro).
  • Tapando progresivamente las líneas con una hoja de papel.
  • Fabricarnos una falsilla.

     2º.- Un ojo adiestrado.-

     Estamos en la estación esperando a un amigo... A lo lejos lo divisamos. “¡Allí está!”. No hemos podido distinguir sus cabellos rizados, ni sus ojos azules, ni sus zapatos del 46...
     Lo hemos distinguido por su perfil, por su conjunto.
     El buen lector reconoce las palabras por su conjunto, no necesita examinar los rasgos de cada letra.
     Cada palabra, al igual que las personas, forman un conjunto único que nos permite identificarlos sin equivocarnos. Cuantas más palabras captemos de una vez, mejor COMPRENDEMOS.

     EL LECTOR ADIESTRADO RECONOCE LAS PALABRAS POR SU CONJUNTO.

     3º.- Ojo panorámico o gran angular.-
     Cuando un fotógrafo desea captar con su máquina una gran “vista panorámica”,... ¿ qué hace? Coloca en su máquina un gran angular.
Médicos especialistas de los ojos han constatado que el ojo no se desplaza de forma seguida a lo largo de una linea, sino A SALTOS, con paradas o fijaciones. A mayor n´umero de fijaciones por un renglón, menor velocidad.
     En cada uno de estos saltos, el ojo capta palabras y se desplaza de nuevo para captar otras..., por lo tanto el que un lector pueda leer más rápido que otro depende de la cantidad de palabras que pueda abarcar en cada fijación, lo que supone menor número de detenciones por línea.
     Las experiencias realizadas han demostrado que un buen lector capta de un solo golpe más palabras que un lector lento. Mientras el primero puede leer de cinco a diez palabras, el segundo sólo percibe una o dos.

     PARA MEJORAR LA LECTURA ES NECESARIO AMPLIAR EL ÁNGULO DE VISIÓN.

     Cuántas más palabras captemos de una vez, mejor comprenderemos. El ritmo personal puede mejorarse ya que depende, fundamentalmente del ejercicio.

     4º.- Memoria fiel.-
     Parece extraño incluir este apartado en la lectura eficaz, cuya finalidad es mejorar la lectura; pero sin memoria no se podría comprender lo que se lee.
     En efecto, cuando se termina de leer las últimas palabras de una frase, es indispensable que aún se recuerden las primeras palabras leídas, de lo contrario, la frase quedaría sin sentido.

     UNA BUENA LECTURA DEBE IR ACOMPAÑADA DE UNA BUENA MEMORIA.

     5º.- Anticipación.-
En boxeo o en el fútbol, “anticiparse” es intuir por dónde puede venir el golpe o cuál va a ser la trayectoria del balón.

     Anticiparse en la lectura es intuir la continuidad del texto.

     “Los indios se acercaban lanzando gritos de guerra. Con ademán rápido, el cowboy sacó su ...”.

     ¿Qué palabra se ha quitado? Seguro que se nos habrá ocurrido que pudiera sacar su cartera o su pañuelo. El mismo contexto nos da pautas para encontrar la palabra que falta.
     Otra cosa importante que nos permite anticiparnos es el perfir, la imagen de las letras que forman la palabra completa.
     Ser capaz de anticiparse, facilita la lectura. Cuando esto ocurre, el lector no necesita detenerse en las palabras, sino que pasa la vista por encima de ellas y, por tanto, la lectura se hace más veloz.

     6º.- Trucos para mejorar la lectura: comprensión lectora y velocidad lectora..
COMPRENSIÓN LECTORA:
     a) Leer las ideas, no las palabras: Las palabras son el soporte, las “fundas” de las ideas; hay que deslizarse a través de ellas para encontrar el mensaje que encierran.
     b) Cuidar el vocabulario: Consultar el diccionario, hacer un fichero de palabras nuevas.
     c) Fijarse en los gráficos, los esquemas y las ilustraciones: No se incluyen para que haga bonito, sino para entender mejor el texto.

     VELOCIDAD LECTORA:
     La velocidad lectora puede mejorar hasta un 50%. Para lograrlo es preciso:

     a) Esforzarse por leer con la mayor rapidez posible. No hay que temer si se pierde algo de comprensión al principio. Hay que leer lo más rápido posible y tratando de retener sólo las ideas principales.

     b) Ajustar la velocidad a la dificultad del texto.

    c) Leer de forma activa y sin pronunciar, buscar ideas. Corregir la vocalización y la labialización.

     d) Reducir el número de fijaciones, paradas que hace la vista a lo largo del texto.

     e) Suprimir las regresiones. Volver sobre lo leído.

RESUMEN

     1.- Para una buena lectura eficaz hay que ejercitar la vista y eliminar los obstáculos que la frenen.

     2.- Al leer, dividimos mentalmente las líneas de un texto en grupos de palabras: el buen lector es el que realiza menos divisiones y más palabras abarca en cada una.

     3.- El gusto por la lectura puede llegar a perderse cuando no se evitan frenos como la vocalización o labialización al leer mentalmente.


     4.- Existe una clara relación entre velocidad de lectura y comprensión que varía según el tipo de lectura.

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